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Por que la salud importa, los pequeños mejor en La Casita.

El equipo educativo y sanitario de La Casita ha elaborado un documento en el que no escatiman medios para argumentar las razones contra el cierre de este centro.

La Comunidad de Madrid ha comenzado el desmantelamiento de la red pública de centros de acogimiento residencial de menores de la Comunidad de Madrid. Sus trabajadores y trabajadoras llevan todo el verano intentando revertir una situación propiciada desde la Consejería de Familia, Juventud y Política Social,  que ostenta Concepción Dancausa del Partido Popular.

Reproducimos el documento completo al que ha tenido acceso EsloquehaySanse y que ha sido remitido a distintas instituciones y organismos de la Comunidad de Madrid

POR QUE LA SALUD IMPORTA, LOS PEQUEÑOS MEJOR EN LA CASITA
HECHOS
Primero
Referente al plan de choque para fomentar el acogimiento familiar frente al residencial, dirigido especialmente a la desinstitucionalización en la primera infancia, que implicará la reestructuración de los centros públicos: Hasta que se elabore, presente y apruebe dicho Plan del Ejecutivo, y contemple las medidas anunciadas, no vemos haya encaje legal para ejecutarlas, ni incrementar gasto alguno que se derive de las mismas. Un Plan que debería contemplar el mantenimiento de todos los centros públicos, mientas no aumente, en la medida necesaria, el acogimiento familiar efectivo. Además, desconocemos si existe el obligatorio informe de impacto sobre las medidas anunciadas.

Segundo
Existe total consenso entre los expertos y profesionales en DAR PRIORIDAD AL ACOGIMIENTO FAMILIAR RESPECTO AL RESIDENCIAL. Sin perjuicio, “de introducir una PREVISIÓN FLEXIBLE PARA DAR COBERTURA A LOS SUPUESTOS en los que, por motivos debidamente justificados, el ingreso en centro de protección sea la única medida de la que se disponga, o cuando el acogimiento residencial convenga al interés superior del menor”, tal y como dicta La Ley, ya que “para niños, niñas y adolescentes, que presentan características que dificultan su acogida en un entorno familiar, los CENTROS DE PROTECCIÓN son el PRINCIPAL REFERENTE Y CONSTITUYEN LA ÚNICA ALTERNATIVA DE HOGAR” (Dale, Baker, Anastasio y Purcell, 2007).

Los trabajadores de la Residencia de Primera Infancia Casa de los Niños llevamos recibiendo formación permanente desde hace años, con supervisión del equipo, en el trabajo para promover o facilitar el acogimiento familiar y favorecer vínculos de apego de transición, para que los niños lleguen en las mejores condiciones a sus familias de biológicas, de acogida y adoptivas.

Tercero 
A pesar de ello, LA DEMANDA DE PLAZAS EN RESIDENCIAS PARA MENORES DE CERO A SEIS AÑOS NO SE HA REDUCIDO, ya que, “el número de niñas y niños en el sistema de protección no ha descendido significativamente desde la entrada en vigor de la Ley 26/2015.” Y, como declara UNICEF, en España “el acogimiento residencial dista mucho de ser en estos momentos una medida secundaria y complementaria de protección”

Además, los servicios sociales de zona denuncian flagrantes casos de desamparo no atendidos. Hecho que no es de extrañar, ya que el Índice de Desarrollo de los Servicios Sociales 2021 (Índice DEC), sitúa a Madrid en el último puesto, categorizando los servicios sociales en nuestra comunidad como irrelevantes.

En cuanto a que, en los últimos años se observa un exceso de plazas abiertas infrautilizadas, pudiera ser, entre otras razones, por la derivación a recursos concertados de menores de las mismas edades y características, en detrimento de los centros públicos.

RESPECTO A LA BAJA OCUPACIÓN DE LA RESIDENCIA

Previo a la comunicación de cierre del servicio, la administración informa a la residencia de que se producirá una reducción en el número de plazas ocupadas, evitando derivar ingresos al centro, para acometer una serie de obras de mejora aprobadas.

Tras la notificación del cierre del servicio, el descenso y salida de los menores, que se ejecuta con inusitada celeridad, responde a la necesidad de cumplir con los plazos establecidos por el AMAS para el cierre de la misma. Los niños y niñas están siendo derivados a otros recursos de la red, centros públicos y concertados, diferentes a los comunicados, mientras continúan produciéndose ingresos: seis bebés, a día de hoy.

En cualquier caso, la reducción actual de plazas de La Casita parece una oportunidad única para cumplir con las recomendaciones y directrices nacionales e internacionales, evitando el cierre y “ofreciendo el máximo apoyo a los que deban permanecer en centros, tratando de convertirlos en lo más parecido a un hogar”, tal y como recuerda el último Plan de infancia y Adolescencia (2017-2021)

Cuarto

EXISTEN POCAS FAMILIAS ACOGEDORAS Y LAS MEDIDAS PARA IMPULSAR EL ACOGIMIENTO HAN SIDO INEXISTENTES, INSUFICIENTES O NO EXITOSAS.

– El diagnóstico del caduco y no renovado Plan de Infancia 2017-2021, informa de la reducción progresiva de acogimientos familiares y número de familias solicitantes.

– El Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 se ha comprometido a “evaluar los cuellos de botella que impiden el despegue del acogimiento familiar”

– Los técnicos de acogimientos y adopción se encuentran desbordados, por lo que no pueden realizar con la debida prontitud la tramitación de los casos, que se retrasan meses e incluso años, haciendo imposible impulsar las medidas de tutela o acogimiento familiar que se persiguen.

– La realidad de los centros públicos de protección de menores, tal y como se indica en la Conferencia Sectorial de Igualdad, Infancia y Política Social, es que, “hay niños y niñas que pasan buena parte de su infancia en un centro residencial” (solo un 8,8% de los menores en acogimiento residencial que causaron baja de un centro salió en régimen de acogimiento familiar)

En La Residencia de Primera Infancia Casa de los Niños, tanto en el caso de los nuevos ingresos, como en el de los menores que están siendo trasladados a otros centros, es evidente la falta de familias acogedoras y/o la conveniencia del acogimiento residencial para el interés de estos menores. Y, la dificultad para encontrar familias aumenta cuando son parejas o grupos de hermanos y, en determinados casos de menores con patologías graves o necesidades sanitarias complejas puede resultar imposible y/o desaconsejable.

Quinto

La eficacia en el acogimiento familiar que, está aún por producirse, no es un motivo que justifique el cierre de un centro que es, además, paradigma de lo exigido, desde hace 40 años, por el “NUEVO” MODELO DE ACOGIMIENTO RESIDENCIAL que promueven las actuales políticas, “núcleos reducidos de menores que vivan en condiciones similares a las familiares” y que ninguna otra Residencia de Primera Infancia de la Comunidad de Madrid ha replicado a día de hoy. Tener que prescindir de estas instalaciones y modelo (unidades convivenciales o módulos familiares, que son pequeños hogares independientes, de cinco plazas máximo) es una clara pérdida de la calidad de atención que se les proporcionará a los menores.

Además, el entorno natural privilegiado, no comparable a ninguna otra Residencia de Primera Infancia permite el paseo diario sin dificultad, pues es posible manejar carros de tres y de cuatro plazas, sillas de ruedas, camillas, niños con oxigenoterapia continua o respirador domiciliario… inviable de realizar en núcleo urbano. Tener que prescindir de salidas diarias y este entorno, objetivamente más saludable que el urbano, es una evidente pérdida de la calidad de atención

Aclararle que, es en el complejo de ciudad escolar, donde se ubica La Casita, y no en el Colegio San Fernando, donde hay varios institutos, residencia de estudiantes y otras dependencias de uso público (granja escuela, polideportivo, piscina cubierta), todo ello rodeado de jardines y un pinar.

Sexto

Respecto al servicio de cocina, “LA CASITA” DISPONE DE COCINA (en edificio anexo) Y PERSONAL A COSTE CERO, CON MENÚS DIARIOS SUPERVISADOS POR LOS SERVICIOS SANITARIOS (enfermería y pediatría), que están en comunicación constante con cocina para adaptarlos y mejorarlos de la mejor manera posible. LOS MENÚS SON VARIADOS Y SEGUROS. No tenemos servicio de Catering.

Además, la residencia cuenta con dos office, recién reformados y una zona de alimentación o comedor por unidad de convivencia (ocho unidades de convivencia) Cabe recordar que más de la mitad de la población que en el centro se atiende no necesitan de cocina, ya que se alimentan de biberones y papillas.

No vemos la oportunidad de prescindir de este servicio que siempre se ha considerado como una gran ventaja por la optimización de recursos y ahorro que supone a la AMAS. En cualquier caso, entendemos que, la misma solución que se vaya a adoptar con la residencia de Acacias para que, tras su traslado, se garantice la correcta alimentación de los menores, serviría para la población actual de La Casita.

Séptimo

DESCONOCEMOS LAS RAZONES POR LAS QUE CONSIDERA QUE LAS RESIDENCIAS “EL VALLE” Y “ROSA” SON MÁS ADECUADAS COMO RESIDENCIAS DE PRIMERA INFANCIA QUE LA CASA DE LOS NIÑOS, así como los informes o estudios que avalan esta opinión. Porque, a pesar de que compartamos que ambos centros son perfectamente idóneos para acoger a niños de corta edad y que tienen cocina propia, hechos que nadie cuestiona, NO COMPARTIMOS SUPEREN O IGUALEN LAS INSTALACIONES O ENTORNO DE LA CASITA Y NO CREEMOS SEAN MÁS IDÓNEOS PARA ATENDER A MENORES ENFERMOS.

** DISCREPAMOS TENGAN MEJORES INSTALACIONES, por todo lo expuesto y porque esta residencia está adaptada para atender de manera óptima a menores con necesidades sanitarias especiales.

– En La Casita no hay barreras arquitectónicas para que puedan acceder ambulancias y servicios de emergencia, incluso espacio para aterrizaje de helicóptero de emergencia (utilizado).

– Dispone de espacios de aislamiento profiláctico y amplias unidades convivenciales para que los menores con aparataje voluminoso puedan integrarse.

– Se adapta a los criterios de calidad exigidos por la asociación AENOR y a los criterios de seguridad que exige la normativa vigente para residencias que atienden a menores de cero a tres años y niños y niñas con limitaciones en su movilidad, aparataje sanitario o soporte de oxígeno.

– Cuenta con un PLAN de EVACUACIÓN para emergencias e incendios, que se ha llevado a cabo en repetidas ocasiones, y que cumple con todos los requisitos imprescindibles que la normativa exige para garantizar la seguridad de los más pequeños:

  •  ubicación en planta baja de menores de cero a tres años o con restricciones en su movilidad; 
  • varias salidas y entradas directas a la calle; 
  • “cunas de evacuación” homologadas, que permiten evacuar a bebés de seis en seis, sin necesidad de usar escaleras ni ascensores que compliquen el rescate en caso de incendio; 
  • boca de riego contra incendios frente al edificio…

La ley exige se supervisen “aquellos espacios, centros y servicios en los que permanezcan habitualmente menores, en lo que se refiere a sus condiciones físico-ambientales, higiénico-sanitarias, de accesibilidad y diseño universal…”, así como que se preste “especial atención a la seguridad, sanidad, accesibilidad para personas con discapacidad” y, por ello, creemos que, para dar cumplimiento a los principios rectores de la acción administrativa es necesario, previo al traslado de los proyectos y menores, constatar que los centros cumplen con los estándares de calidad y accesibilidad que la normativa y legislación en esta materia exigen, pensando en el interés del menor y en su salud (derecho fundamental) Por ello, cualquier residencia de primera infancia a la que se traslade este proyecto necesitará acometer obras de remodelación y adaptación de gran envergadura y, puede resultará dificultoso, sino inviable, debido a la estructura y metros de los que se dispongan.

** DISCREPAMOS TENGAN MEJOR ATENCIÓN SANITARIA por el hecho de tener un centro de salud más cercano, ya que las necesidades de muchos de estos niños y niñas requieren atención sanitaria las 24 horas y eso solo se le puede facilitar en la misma residencia, con un equipo sanitario como el que actualmente tiene la Casita, que cuenta con PEDIATRÍA, a diferencia de otras residencias de primera infancia, y servicios de enfermería 24 horas, fines de semana incluidos.

En cuanto a la proximidad de hospitales, los menores mantienen sus hospitales de referencia, donde se les ha seguido desde su nacimiento, por lo que dependiendo de la ubicación de los mismos estarán más o menos cercanos. Además, el equipo sanitario de la Casita mantiene contacto y coordinación absoluta con todos ellos, así como con nuestro hospital de referencia (H. U. La Paz) con disponibilidad telefónica las 24 y, cuya proximidad (a diez minutos) permite que las situaciones de Urgencia sean atendidas con la máxima rapidez.

En referencia al problema de contratación de diplomados en Enfermería, común a todos los recursos sanitarios y sociosanitarios de nuestra Comunidad, destacar que, actualmente a treinta metros de La Casita se va a abrir un centro educativo de FP de la rama sanitaria especializados en atención de emergencias, con profesionales y aparataje, que podría suponer un desahogo para el centro, que se vería nutrido de personal en prácticas que reforzarían el equipo sanitario y médicos expertos en urgencias en caso de emergencia. Además, en otras ocasiones se han adoptado medidas que han servido para solventar la escasez de este personal (asignación de otros profesionales de la red para reforzar este servicio)

Octavo

En referencia a la AUSENCIA DE SERVICIOS CERCANOS A LA RESIDENCIA, en el caso de niños y niñas de cero a seis años, al ser muy dependientes del adulto, es éste quién satisface gran parte de sus necesidades a través del vínculo, y el entorno de La Casa de los Niños es el ideal para ello. Pero, las mismas razones que hacen de La Casita el recurso idóneo, la convierten en un recurso totalmente inadecuado para menores de más de seis años que necesitan integrarse de manera normalizada en los servicios y actividades de ocio, culturales y educativas que transcurran en el entorno comunitario en el que se encuentran”, tal y como exige la Ley. Más aún, si se trata de residencias territorializadas, que persiguen la estabilidad e integración de menores en el entorno de referencia en el que han crecido (su barrio)

El traslado de la Residencia Acacias a la Casita, así como el traslado de los centros de acogida ICE y Casa de Campo fuera de entornos comunitarios, impedirá su integración efectiva y que se garantice la igualdad de oportunidades acorde con la Estrategia de la Unión Europea sobre los derechos del niño, la Garantía Infantil europea, la normativa y legislación comunitaria e interna.

Y, desde el punto de vista del impacto económico, supondrán un gasto innecesario para toda la ciudadanía madrileña, ya que deberán remodelarse y acometerse obras de gran envergadura en al menos seis de las trece residencias que se sitúan en el municipio de Madrid. Estas residencias, en la actualidad, responden adecuadamente a las necesidades para las que fueron pensadas. Y, en el caso de La Casita con presupuesto aprobado y obras de mejora ya iniciadas para la población que atiende.

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