Izquierdas y Derechas

“Ni me preocupa”.

Así empieza la entrevista al ex presidente de Uruguay Pepe Mújica, contestando a la pregunta del periodista, “¿Cómo te gustaría ser recordado?.

Después de verla (es larga, aviso a navegantes), la he reenviado a un chat de WhatsApp que comparto con mis amigos de la Universidad, gente buena, muy querida y, eso sí, más fachas que Blas Piñar. No se puede tener todo.

Tengo abandonado este chat (que no a mis amigos, espero), desde hace seis meses aproximadamente. Me cansé de recibir insultos, chanzas, acoso, menosprecio … simplemente por pensar diferente y ser, a sus ojos, más rojo que Pablenin.

Me bajé del chat harto de memes, de noticias falsas (de mentiras vamos), de noticias manipuladas burdamente, de falsos debates, de simplismos y, en definitiva, de faltas de respeto y de inteligencia.

Sabemos todos que WhatsApp es un medio totalmente inidóneo para discutir o intentar aprender o enseñar algo, porque las discusiones en un grupo son como el camarote de los Hermanos Marx, siempre faltan dos huevos duros, y siempre hay alguien dispuesto a ponerlos sobre la mesa.

Pero aún así lo usamos (dándole encima datos y tráfico a Facebook, pero esa es otra cuestión), y yo seguía participando en diálogos de besugos, con menús para imbéciles, en un espacio absurdo para el debate.

Les mandé a paseo y, ya que estaba, me fui yo a pasear un poco, que falta me hacía. Porque yo también, les he faltado al respeto, he hablado duro, feo, harto de fascistadas. Me he comportado como ellos y les he criticado por ello. Y eso me entristece y me hace pensar.

Así que vuelvo a la entrevista, reflexiono sobre la convivencia, sobre el valor de las relaciones, sobre mis propias ideas, algunas incluso contrarias a mi propia ideología, sobre los discursos pre establecidos, sobre los otros, y lo malos que son, y sobre lo buenos que somos nosotros.

Me descubro, me desprotejo, me desengaño.

Me asomo a la disidencia perpetua, a la fraternidad, a la duda y, como siempre, vuelvo a la amistad.

Aquí podéis ver la entrevista completa de Pepe Mújica

Keru