Un día como hoy

Hoy, 12 de abril, no es un día cualquiera del calendario, porque un día como hoy de 1931, las gentes apuraban hasta el cierre de los colegios, y cerca de las ocho de la tarde, entraban a votar los más rezagados. Había elecciones municipales.

Con el tiempo justo llegaban a las urnas, pero con tanta ilusión como prisa, una ilusión puesta en acabar con décadas de oscurantismo, miseria y guerras. Las sucesivas coronas y gobiernos militares, como el de Primo de Rivera, sometieron durante siglos al pueblo español al más absoluto ostracismo, reaccionario y conservador.

En la madrugada del 13 de abril de 1931, se empezó a extender el rumor del triunfo de las fuerzas republicanas en las elecciones municipales, miles de ciudadanos se echaron a las calles, y el rey Alfonso XIII no dudó en ordenar al ejército reprimir violentamente a la población. Pero, curiosamente, el ejército no le obedeció, y, pocas horas más tarde, el Rey abandonaba España, por lo que de facto, al día siguiente, se proclama la 2ª República Española.

Una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organizan en régimen de paz y justicia. Ese fue el primer artículo de las disposiciones generales de la constitución de 1931, en la que también se declara, que todos los poderes emanan del pueblo, y que el régimen republicano es compatible con la autonomía de las Regiones y Municipios.

Noventa y tres años más tarde, lamentablemente, ya no somos una república de trabajadores, si no un país de lobistas, corruptos y explotadores, y el poder del estado no emana del pueblo si no de los poderes económicos, controlados férreamente por oligarquías y multinacionales inhumanas.

Alfonso