Magia con el corazón. Un viaje a los campos de refugiados en Grecia (III)

Esloquehay reproduce las crónicas que nos envían el Mago Oliver y su ayudante Eva del viaje que están realizando por diferentes campamentos de refugiados en Grecia. El objetivo del viaje es llevar un poco de felicidad a miles de niños y niñas sirios, afganos e iraquíes que malviven en muchos casos en condiciones deplorables a la espera de conseguir el asilo político, además de llamar la atención sobre su situación. Desde esloquehaysanse.es queremos agradecerles a ambos su iniciativa y que nos dejen ser su altavoz. ¡Mucho ánimo!

GRECIA. 1 AGOSTO.

Desde hace más de 3000 años existe una comunidad religiosa llamada Yazidi. Han llegado a ser casi 50 millones de ellos en algún momento de la historia… pero ahora apenas quedan 900.000. Hoy, en el año 2016, 1200 yazidis están confinados, abandonados, olvidados en un rincón remoto de Grecia, en Petra, junto al Monte Olimpo. Son el enemigo número 1 del I.S.I.S.

Hoy no queremos contaros cómo fue anoche nuestro show en el campo de refugiados donde se encuentran estos 1200 seres humanos (más de 700 de ellos niños). Hemos decidido quedarnos a dormir en el campamento para conocer mejor esta realidad y poder contárosla.

Hoy queremos ceder estas líneas para que dos de estos refugiados yazidis (no podemos poner sus nombres por seguridad) os cuenten lo que ellos han vivido.

Os adelantamos que es duro. Muy duro.
Pero estas personas que ayer nos mostraron su agradecimiento por haber venido nosotros hasta aquí a sacar una sonrisa a sus niños se merecen que el mundo sepa lo que hes ha pasado y lo que les está pasando… pero desgraciadamente nadie sabe lo que les va a pasar.

Las conversaciones las hemos tenido en inglés, y os vamos a transcribir de la manera más fiel y objetiva lo que nos han contado:

– ¿Cuántos años tienes?
24.
– ¿Dónde vivías hasta hace dos años?
En Irak.
– ¿Tú y tu familia ?
Sí, y las mil personas que aquí estamos.
– ¿Qué pasó hace exactamente dos años?
La madrugada del 3 de agosto de 2014 todos nosotros estábamos durmiendo, cuando a las 2:30 el ISIS atacó nuestra ciudad.
– ¿Cómo se llama vuestra ciudad?
Shingal.
– ¿Qué pasó?
Tiraron bombas, muchas bombas… por toda la ciudad. En ese primer borbardeo murió mucha, mucha gente.
Cuando pararon las bombas, solo se oían lloros de niños y gritos, y había personas andando sobre sangre y cuerpos mutilados.
– ¿Y después?
Llegó lo peor. Entraron muchas personas y empezaron a decapitar a todo aquel que se encontraban. Con cuchillos, sables…
– ¿Todo eso lo viste con tus propios ojos?
Sí.
– ¿Qué recuerdas?
Yo estaba escondido, y vi a miembros de mi familia y vecinos caer delante de mí.
– ¿Qué hiciste?
Todos escapamos rápidamente hacia arriba, hacia el monte. Algunos huimos en coche, pero la gran mayoría escapó a pie. En el monte yo utilicé unos prismáticos e informé a los que estaban allí de lo que veía que estaba pasando.
– ¿Puedes contárnoslo?
Vi cómo reunían a grupos de 50 o 60 niñas. A algunas les quemaron vivas y a otras las raptaron.
– ¿Nos puedes contar lo que sabéis que han hecho con esas niñas?
Sí. Las venden por 5 euros para ser esclavas sexuales. Y luego las revenden y revenden entre ellos.
– ¿Cuánto tiempo estuvisteis en el monte?
10 días. No teníamos nada. Ni comida, ni agua, ni nada. Solo miedo.
– ¿Y entonces?
El ejército sirio nos ayudó y nos llevó a Kurdistán. Ahí estuvimos en un campamento 3 meses. Después estuvimos en Turquía 9 meses, y de Turquía fuimos a Idomeni. Tras 6 meses ahí, nos trajeron a Petra.
– ¿Cuánto tiempo lleváis aquí en Petra?
5 meses.
– ¿Sabéis cuánto tiempo estaréis en este campo?
No. No sabemos nada. Solo queremos estar a salvo. Vivir en un sitio seguro. Hemos tenido 74 ataques en los últimos años y tenemos mucho miedo.
– ¿Qué esperanzas tienes? ¿Qué sueñas?
Es diferente lo que espero y lo que sueño.
Espero que algún día algún país nos ayude y podamos vivir. Esto no es vida. Y solo sueño con los recuerdos que tengo en mi cabeza. Me despierto con imágenes de sables y de fuego.
– ¿Y qué pasa con los niños en todo esto? 
Es una situación difícil. Muchos de nuestros hijos nunca han estudiado. No han ido nunca a la escuela. Aquí no tenemos apenas nada que hacer durante el día.
– ¿Qué le pedirías al mundo?
Libertad.
– ¿Hay mucha gente con problemas psicológicos después de todo?
– Sí. Hay muchos que arrastran imágenes muy traumáticas, y que preferirían haber muerto en Irak a morir cada día aquí en Grecia. Porque mirad -echa un vistazo a su alrededor- ¿Veis aquí vida?

No nos salían las palabras para preguntarle más cosas.

Durante toda la conversación habló muy tranquilo, atendiendo en todo momento a su bebé de pocos meses y a su hijo de dos años y medio. Le agradecimos sus sinceras respuestas y nos despedimos con un abrazo.

También hemos hablado con una niña de 12 años. Entendía y hablaba muy bien en inglés (algo no muy común en esta comunidad), y nos ha contado su historia. Ella vio morir a su mejor amiga Rollane aquella madrugada de hace dos años. No vamos a dar detalles de lo que nos ha contado porque no queremos ser morbosos, pero os podéis imaginar lo duro que fue para ella.

Hemos querido dar voz a este grupo de personas que se encuentran «refugiadas» en este campo de Petra para que se conozca su historia. Son un grupo especialmente bueno, hospitalario y pacífico. No se merecen esto. Nadie se merece esto.

Un beso mágico

Óliver y Eva