Histórico preacuerdo para formar gobierno entre PSOE y Unidas Podemos.

Bueno pues parece que podía ser. Aunque haya tenido que ser bajo la presión del aumento desmesurado de la ultraderecha en el parlamento español, y del enfado mediático y ciudadano por unas segundas elecciones, hay una oportunidad para la formación de un gobierno que anteponga los derechos sociales, tras tantos años de recortes.

Por primera vez tras la muerte del dictador Francisco Franco, la izquierda podría entrar en el gobierno de la nación. Nunca antes ni PCE, ni Izquierda Unida, ni Podemos han formado parte del gobierno del Estado.

En abril de 2019, el acuerdo entre PSOE, Unidas Podemos y otras fuerzas políticas con representación parlamentaria de ámbito nacionalista y regionalista parecía evidente, y no lo fue. El PSOE decidió prestar oídos a otras voces y desbaratar la posibilidad de un gobierno de tinte progresista, en la búsqueda de una mayoría más cualificada o de otra correlación de fuerzas más ajustada a los intereses del «establishment».

El resultado de la nueva y atrevida convocatoria electoral del 10 de noviembre, ha dado 52 diputados a la extrema derecha de VOX, que ha doblado su representación, ha supuesto el hundimiento de Ciudadanos, una tendencia a la recuperación Partido Popular, y no da opción a las organizaciones de la derecha a formar gobierno. Aunque PSOE y Unidas Podemos han reducido su número de diputados (3 el primero y 7 el segundo), ambos suman 155 escaños, y ahora sí, parece que han visto la “oportunidad o la necesidad” de la conformación de un gobierno progresista, para lo que ambas formaciones han suscrito el pasado 12 de noviembre un preacuerdo.

Las medidas contempladas en el preacuerdo eran necesarias en abril y lo son hoy, necesarias para las gentes trabajadoras, para un país en el que la dignidad agoniza, en el que sus servicios públicos recortados y recortados otra vez, han supuesto una intensa merma de derechos.

Gobiernos del Partido Popular y del PSOE modificaron la constitución para que el pago de la deuda bancaria prevaleciera sobre nuestra salud, nuestra educación, nuestro acceso a la vivienda, nuestro bienestar, nuestra justicia… Reformaron y retorcieron el mercado laboral de manera que la estabilidad y los salarios dignos pasaran a la historia. Nos aplicaron recortes de gasto público para cubrir los desfalcos bancarios, los saqueos de la corrupción institucionalizada, nos recortaron pensiones y salarios, nos premiaron con precariedad y todo por la insaciable gula de un sector económico especulador. Los que tanto abogan por la bajada de impuestos le pusieron un impuesto al Sol, y llenaron de chapapote el planeta. Los buitres y los mercaderes pusieron en el cielo el acceso a la vivienda, y nos llevaron a un infierno sin techo. Los grandes medios de comunicación sostuvieron «la crisis y las cloacas». Debilitaron esta democracia impidiendo referéndum, encarcelando políticos y enfrentando a sus pueblos. Después nos amordazaron, para que ni siquiera el recurso del pataleo nos quedara. Y por si no era suficiente le abrieron las puertas a los caballeros del Cid para que el miedo volviera.  

Pues con todas las precauciones del mundo, hoy toca «ilusión», porque la oportunidad existe. Y les toca a ellos, los representantes políticos, y a nosotras, que les acabamos de elegir, empujar, orientar, concretar, vigilar… Porque necesitamos políticas valientes, porque el Planeta no aguanta más, y porque los vivos, las gentes, queremos poder mirar al futuro y ser felices. No tod@s sabemos a lo que nos enfrentamos, a qué presiones, a qué chantajes, a qué abusos… pero si sabemos lo que necesitamos y lo que es posible.

El preacuerdo firmado por PSOE y Unidas Podemos es un marco, una declaración de intenciones, un respiradero, que habrá que dotar de contenido mediante el diálogo y la negociación en un parlamento más plural que nunca.

A continuación reproducimos el contenido del preacuerdo.

«El PSOE y Unidas Podemos hemos alcanzado un preacuerdo para conformar un Gobierno progresista de coalición que sitúe a España como referente de la protección de los derechos sociales en Europa, tal y como los ciudadanos han decidido en las urnas».

1.- Consolidar el crecimiento y la creación de empleo. Combatir la precariedad del mercado laboral y garantizar trabajo digno, estable y de calidad.

2.- Trabajar por la regeneración y luchar contra la corrupción. Proteger los servicios públicos, especialmente la educación —incluyendo el impulso a las escuelas infantiles de cero a tres años—, la sanidad pública y la atención a la dependencia. Blindaje de las pensiones de nuestros mayores: asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y su revalorización conforme al coste de la vida. La vivienda como derecho y no como mera mercancía. Apostar por la ciencia como motor de innovación económica y dignificar las condiciones de trabajo del sector. Recuperar talento emigrado. Controlar la extensión de las casas de apuestas.

3.- Lucha contra el cambio climático: la transición ecológica justa, la protección de nuestra biodiversidad y la garantía de un trato digno a los animales.

4.- Fortalecer a las pequeñas y medianas empresas y a los/as autónomos/as. Impulsar la reindustrialización y el sector primario. Facilitar desde la Administración las bases para la creación de riqueza, bienestar y empleo, así como el impulso digital.

5.- Aprobación de nuevos derechos que profundicen el reconocimiento de la dignidad de las personas como el derecho a una muerte digna, a la eutanasia, la salvaguarda de la diversidad y asegurar España como país de memoria y dignidad.

6.- Asegurar la cultura como derecho y combatir la precariedad en el sector. Fomentar el deporte como garantía de salud, integración y calidad de vida.

7.- Políticas feministas: garantizar la seguridad, la independencia y la libertad de las mujeres a través de la lucha decidida contra la violencia machista, la igualdad retributiva, el establecimiento de permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles, el fin de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la elaboración de una Ley de igualdad laboral.

8.- Revertir la despoblación: apoyo decidido a la llamada España vaciada.

9.- Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles.

10.- Justicia fiscal y equilibrio presupuestario. La evaluación y el control del gasto público es esencial para el sostenimiento de un Estado del bienestar sólido y duradero. El Gobierno impulsará políticas sociales y nuevos derechos con arreglo a los acuerdos de responsabilidad fiscal de España con Europa, gracias a una reforma fiscal justa y progresiva que nos acerque a Europa y en la que se eliminen privilegios fiscales».

acuerdo-firmado-entre-pedro-sanchez-y-pablo-iglesias.r_d.1024-91-3203