Las pensiones, el cinismo del Gobierno

El gobierno del PP lanza a los cuatro vientos, que las pensiones han sido revalorizadas, y no se les cae la cara de vergüenza. Que la subida es un 0,25%, y no solo lo dicen en los medios de comunicación, sino que a TODOS los jubilados nos lo han comunicado mediante una carta, consistente en dos folios a todo color, (aunque la declaración de la renta en un matrimonio sea conjunta, se ha enviado una carta a cada cónyuge).

El envío de esas cartas, ha sobrepasado  el gasto de un millón de euros.

Estoy  jubilado desde hace unos veinte años, en este momento tengo 80  y me tuve que jubilar obligatoriamente a los 60,  por cierre y desmantelamiento de la fábrica en la que trabajaba, con un 60% de mi salario base, cobrando desde ese momento una menguada pensión.

Para todos los jubilados, las medicinas eran gratis.  Desde hace  años ya no lo son, a los jubilados se nos  impuso un copago, con un tope mensual máximo, que en mi caso era de 8 euros con 23 céntimos.

Como enfermo crónico, tengo la cartilla médica «electrónica», de manera que cada 28 días paso a retirar mis medicamentos directamente  en la farmacia, sin pasar por el médico de cabecera. La última vez que recogí mis medicinas al pagar, comprobé que me cobraban mas del tope que yo tenía establecido. Pregunté la razón, y me  dijeron que desconocían la razón, solo que el Ministerio de Sanidad  había modificado en el ordenador mi copago, pasando a ser desde ahora de 18€ con 32 céntimos.

En este caso no procedieron a mandarme notificación alguna, a explicarme por escrito las razones que motivaban el cambio, sino que de manera unilateral, y guardando absoluto silencio, el Ministerio de Sanidad decide que, desde ahora, tengo que pagar  10€ con o,9 céntimos más al mes, lo que representa un 0,66% de disminución de mi sueldo.

Si a todo esto le sumamos  la inflación anual, y la subida de la cesta de la compra, las pensiones han perdido entre un 5  y un 6% de poder adquisitivo.

Hay  que tener cinismo, cara dura y desprecio hacia los jubilados, para sacar pecho y afirmar sin sonrojarse, que las pensiones han subido.